miércoles, 29 de abril de 2015

Taller de SUELO PÉLVICO

Si quieres conocer qué es el suelo pélvico, su importancia en nuestras vidas (y la Sexualidad), apúntate a este curso!


Disfruta de dos horas aprendiendo qué, cómo, dónde, para qué y por qué.
El Lunes 4 de Mayo de 19 a 21 horas, en nuestra sede Fundación SEXPOL

lunes, 27 de abril de 2015

LOS BENEFICIOS DEL MASAJE SEXUAL


En general la sexualidad bloqueada genera consecuencias desastrosas. Produce importantes y múltiples enfermedades de toda índole. Y a nivel mental disminuye la creatividad y los rendimientos. Convierte la comunicación sexual y el arte del amor, en una pobre sexualidad. Los bloqueos generan presión y produce en las personas una sexualidad reducida, a nivel de los genitales, impidiéndoles sentir el placer total. Las interferencias de esa energía sexual bloqueada interfieren en lo relacionado con la pasión, la comunicación, el valor y la fuerza, e impiden el fluir normal del ser. Y en consecuencia las energías al buscar una salida, estimulan de forma desequilibrada los deseos y la pasión. Suele repercutir en las personas generando una gran ambición, proponiéndose metas imposibles, y al no poderlo conseguir pierden equilibrio y la armonía vital. A nivel cognitivo produce obsesiones, un pensamiento repetitivo, centrado en el pasado y que le impide disfrutar del presente.

El drama es no poder estar en su momento actual, sintiendo el aquí y ahora de la vida. Suelen vivir atrapados en el pasado de culpas y arrepentimientos unas veces, y otras en el futuro lleno de ansiedad, miedos y preocupaciones. Al fin las prácticas sexuales del masaje sexual, (entre ellas, las taoístas), van acercando al sujeto a unas destrezas y un dominio que conecta la energía sexual  más "en bruto", con la desenvoltura que da la práctica, una circulación corporal óptima, hasta su estado espiritual.

Masajes existen muchos tipos, uno de los más transformadores del potencial sexual humano, es el masaje taoísta. Este masaje cuenta con los que se proporcionan antes incluso del nacimiento, después durante el crecimiento y los que se aplican los adultos de forma íntima. No solo para desbloquear condiciones sexuales, sino para recuperarse de algunas enfermedades, y para sintonizar aspectos inhibidos del ser. Es sabido que el tacto es una importante vía de comunicación que conecta y transforma innumerables dimensiones en la persona. Su fuerte está en la necesidad de comunicación y contacto que los humanos necesitan a lo largo de su vida.

Aunque muchos son reacios a ser tocados con armonía y calidez, lo llegan a agradecer mucho, puesto que potencia los flujos de energía por todo el ser. Ello le proporciona a la gente una importante sensación de fuerza, salud y bienestar. Al potenciar el flujo de energía, tanto sirve para relajarlo como para estimularlo y en consecuencia las personas consiguen desarrollar habilidades para dar y disfrutar del acto sexual. Y la profundidad de transformación que consigue en el ser, no es sólo en el plano de la sexualidad entendida desde el cuerpo, sino desde la transformación mental.

Se trata de potenciar la dimensión del dar, y de recibir, de crecer en las dependencias e independencias, y de confiar y ofrecer confianza. Además la persona consigue integrar y unificar los aspectos de su mente con el cuerpo. Acrecienta las sensaciones corporales e interviene en los estados de conciencia alterándolos, y con la práctica habitual, le permite a la gente aprender a controlar el placer en las relaciones íntimas. Este control otorga a las personas la facultad de prolongar los momentos de éxtasis y así sentir con más profundidad y amplitud y darle más placer a su pareja. También proporciona a los que lo practican regularmente, sentir la totalidad y la unidad al compartir su amor.

Al fin, es un proceso de aprendizaje y el sujeto cuando va adquiriendo el dominio, va gestionando mejor el control. Desplazarse y avanzar más allá del plano físico, le lleva tanto a la pareja como a uno mismo, a una sensación de plenitud. Esto se puede explicar como una unión con el espíritu de ambos, que sienten simultáneamente y consiguen fundir sus almas. Navegando por estos mares, se consigue transformar las energías sexuales y podrán ser aplicadas de forma espiritual por ambos. Es el momento de sentir la esencia transformadora.

jueves, 23 de abril de 2015

INTIMIDAD SIN BARRERAS (BAREBACK)



El investigador Dean, propone una exploración del surgimiento del bareback

Aquellas personas que tienen relaciones sexuales sin la protección de un condón, en algunos países anglosajones se les conoce como barebacking (sexo a pelo), pero el sexo desprotegido es un rechazo admitido o no del uso del condón en cada contacto  sexual, lo que ha dejado de ser un episodio ocasional.

El investigador Tim Dean, de la Universidad de Chicago, propone una aproximación  novedosa y ciertamente provocadora, ya que se trata de un asunto incómodo en tiempos de lucha por el reconocimiento del matrimonio gay y la adopción. Cuando se llega a abordar el tema, se prefiere circunscribir la práctica al terreno de la patología, pues analizarla más a fondo podría sugerir una apología indirecta de dicho comportamiento.

Cada contacto sexual– ha dejado de ser un episodio ocasional, un tropiezo o accidente. En algunos casos, se ha vuelto una práctica deliberada, incluso organizada, que ha generado una subcultura específica, la de aquellas personas que tienen sexo sin la barrera protectora del condón.

Por lo que señala el profesor Dean, que antes de la llegada de los antirretrovirales de alta eficacia, en 1996, el término de bareback era prácticamente desconocido, aun cuando la práctica existiera. La disminución de un riesgo de muerte a corto plazo por consecuencias del sida hizo, sin embargo, que proliferara la práctica del sexo sin condón, y que dicha práctica abandonara el terreno de la estricta intimidad para socializarse y crear una subcultura específica, con una comunidad claramente identificada y formas de comunicación a través de internet y puntos de encuentro comunitario.

La investigación Unlimited intimacy propone una exploración del nacimiento y auge de esa socialización del bareback y de la consolidación de su subcultura, a partir de tres fuentes: a) la observación informal participativa (el autor se introduce en la comunidad y participa en ella), b) el registro de la pornografía procedente de esa subcultura (aspectos distintivos), y c) el estudio del funcionamiento de los sitios web relacionados con ella. Explora el autor también el mundo del ligue en línea contrastándolo con formas de contacto casual, en ambientes urbanos, muy comunes en épocas pasadas (parques, baños, bares, etc).

La metodología empleada evita, por principio, la demonización del tema, o la denuncia incluso de evidentes fallas en la educación sexual o en las políticas de prevención del sida. Lo que interesa a Dean es una aproximación desprejuiciada a una práctica de bareback que desafía los lineamientos de la moral social y compromete la aceptación pública de la homosexualidad, legitimando de paso la discriminación y afectando también el financiamiento de campañas de prevención del VIH.

¿Qué descubre Dean en su estudio? Primeramente, que el barebacker rechaza la normatividad impuesta y asume la transgresión, de paso también el riesgo de enfermedades, al tiempo que construye una subcultura que es a la vez identidad y conducta. Reivindica también la fantasía, denunciando que el discurso profiláctico médico tiene como misión cancelar toda consideración sobre las fantasías, la intimidad e incluso el placer.

El asunto es delicado, pero el autor lo estudia sin reservas. Observa que existen básicamente tres tipos de barebackers: a) el que no desea transmitir el virus, b) aquél a quien le resulta indiferente hacerlo, y c) el que opta por transmitirlo deliberadamente, constituyendo este último, estadísticamente, una minoría que por lo demás no se esconde. Señala también Dean que por lo general existe en el barebacking una seguridad negociada cuando en una pareja ambos son seronegativos y asumen el compromiso de la fidelidad; o un acuerdo tácito de compartir el riesgo en lo que llama serosorting, cuando los dos miembros de la pareja son seropositivos, y también un posicionamiento estratégico frente al riesgo cuando la pareja es serodiscordante (uno VIH positivo, el otro negativo). En los dos últimos casos existe un cálculo de reducción de posibles daños.

En una relación sexual de riesgo, sin intención deliberada de transmitir el virus, impera, sin embargo, una lógica de auto engaño compartido: el seropositivo razona: si mi compañero no me pide que use condón es que debe ser seropositivo como yo; el seronegativo, por su parte, concluye: si él acepta penetrarme sin condón es que debe ser seronegativo como yo. En realidad, sugiere Dean, la conducta no es tan anómala o infrecuente como pudiera pensarse, pues la gran mayoría de la población practica el bareback al no sentirse realmente en riesgo epidemiológico, y dicha práctica sólo se estigmatiza cuando surge en una comunidad gay considerada de alto riesgo. Añade el autor: “Casi nadie imagina hoy que la vieja máxima del sexo seguro (‘Use condón en cada ocasión’) deba aplicarse en su caso personal, y sí para toda aquella persona cuyo placer parezca menos significativo o legítimo que el propio. El sexo sin condón se ve así a menudo como un privilegio de los normativamente emparejados en esta era del sida. El derecho al bareback parece sólo acompañarse de la monogamia”. El estudio que hace Tim Dean en su libro es, sin duda, polémico, pero parte de la premisa que evitar una discusión desprejuiciada de estos temas equivale siempre a favorecer las mismas prácticas de sexo no seguro que se busca combatir. El viejo lema de Act-Up sigue siendo así pertinente: silencio=muerte.

lunes, 20 de abril de 2015

MEDICAMENTOS QUE REDUCEN EL DESEO SEXUAL


Disfrutar de una vida sexual plena nos permitirá mejorar nuestro bienestar físico y psicológico. Sin embargo, existen varios factores que pueden impedir disfrutar plenamente de nuestra sexualidad. Las enfermedades, el estado de ánimo y los problemas emocionales, la relación con nuestra pareja, el estrés o el alcohol y las drogas pueden tener una influencia importante en las capacidades sexuales propias y de la pareja.

Sin embargo, no son los únicos factores que influyen en nuestra vida sexual. También los medicamentos pueden jugar un papel determinante en nuestra sexualidad. Así, de la misma manera que existen fármacos que nos pueden ayudar a mejorar nuestra vida sexual, existen también otros medicamentos que pueden convertirse en el peor enemigo de nuestras relaciones, llegando incluso en algunos casos a acabar por completo con el deseo de disfrutar del sexo. Te descubrimos con qué medicamentos debes tener cuidado si desear seguir disfrutando de una vida sexual rica y plena.

Pastillas anticonceptivas

Un porcentaje significativo de las mujeres que toman pastillas anticonceptivas ven disminuido su deseo sexual. Ello es debido fundamentalmente a que estas píldoras actúan de forma importante sobre las hormonas sexuales femeninas, causando entre otros efectos la inhibición de la producción de andrógenos, incluida la testosterona, en los ovarios femeninos. Esta hormona, responsable del deseo y del placer sexual, afecta al organismo de las mujeres provocando una disminución de la libido en algunas de ellas. Además, otro efecto secundario de las pastillas anticonceptivas es que provocan sequedad vaginal, circunstancia que causa molestias a la hora de mantener relaciones sexuales y por tanto disminuye la libido.

Antidepresivos

Este tipo de fármacos son uno de los principales exponentes de cómo los medicamentos pueden influir en nuestra vida sexual. Aunque prácticamente todos los antidepresivos tienen efectos sobre la libido, los fármacos que más pueden interferir en las relaciones sexuales son los llamados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. El más famoso es el Prozac, que aumenta los niveles de serotonina y por tanto no solo reduce la ansiedad, sino también el deseo sexual. Y es que los altos niveles de serotonina se relacionan con una disminución de la libido, la ralentización de la respuesta sexual y con el retraso e incluso la inhibición del orgasmo. Lo mismo puede aplicarse a relajantes y sedantes como el conocido Diazepam.

Medicamentos para la hipertensión

Aunque no siempre viene indicado en el prospecto, los fármacos contra la hipertensión y otras dolencias cardiacas pueden también resultar perjudiciales para la vida sexual. Este tipo de medicamentos bajan la presión arterial, lo que provoca en ocasiones que el pene no se llene de sangre y por tanto que no se produzca la erección. Además, este tipo de fármacos pueden provocar también alteraciones de las hormonas como la testosterona y la prolactina, que se relacionan con la falta de deseo sexual y la disfunción sexual. Los betabloqueantes, utilizados para tratar dolencias como la hipertensión arterial, la insuficiencia cardiaca o las anginas de pecho, son los que más incidencia tienen en el deseo sexual.

Medicamentos contra trastornos mentales

Los fármacos antipsicóticos, utilizados por ejemplo para combatir trastornos mentales graves como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la psicosis o paranoias, también se relacionan con alteraciones relacionadas con la sexualidad. Por ejemplo, la disfunción eréctil o eyaculatoria y la disminución de la libido. En las mujeres, además, se pueden dar casos de alteraciones menstruales. Medicamentos que causan un aumento de la prolactina, como la paliperidona, el amisulpride, la risperidona o el haloperidol, son algunos de los responsables de estos problemas sexuales.

Tratamientos hormonales

El consumo de esteroides anabolizantes, corticosteroides y estrógenos provoca una disminución significativa de los niveles de testosterona y los andrógenos que a su vez causa una disminución de la libido, dificultades para la erección e incluso impotencia. Además, entre sus efectos en el hombre puede aparecer también la atrofia testicular y la azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen).

Otros medicamentos

Los diuréticos, fármacos para la acidez de estómago, para la migraña, sedantes, antiespasmódicos, antiulcerosos, anticonvulsivos, relajantes musculares, antiadrenérgicos, hipotensores, antifúngicos, antihistamínicos y antiepilépticos y esteroides también pueden resultar perjudiciales para el deseo sexual, aunque cabe señalar que no siempre es así y ni mucho menos ocurre con todas las personas tratadas ni con todos los medicamentos descritos.

Si al notar algún medicamento se notan efectos de disminución de la libido, lo recomendable es consultar con un especialista médico para consultarlo, porque en la mayoría de los casos existe solución. En cambio, es totalmente contraproducente dejar de tomar un medicamento recetado por iniciativa propia y sin la autorización del médico.

Otros factores que influyen en el sexo

Drogas y alcohol. El consumo de estas sustancias tiene efectos muy negativos para la sexualidad, especialmente la masculina

Estrés. Las preocupaciones no solo reducen la libido, sino que también aumental la cantidad de hormona cortisol, lo que disminuye la producción de testosterona

Problemas con la pareja. Lógicamente, una mala relación con tu pareja tiene efectos más que contraproducentes para las relaciones sexuales.

Enfermedades. La salud es fundamental para gozar de una vida sexual rica y plena

Aburrimiento. La sexualidad debe cultivarse día a día, innovando y experimentando nuevas sensaciones con tu compañero o compañera sentimental.

Falsas expectativas. Olvida las jornadas sexuales maratonianas de las películas porno y no te obsesiones con llegar al orgasmo de forma simultánea. Simplemente, disfruta del momento con tu pareja.

sábado, 18 de abril de 2015

GINECOLOGÍA ESTÉTICA Y VIDA SEXUAL


Dentro de la Ginecología Estética existen diferentes alternativas para poder mejorar la calidad de vida de las mujeres y algunas de sus opciones se vinculan a la salud, la estética y otras, con la mejora de la sexualidad femenina.
¿Cuáles son las opciones?
-Descapuchamiento de clítoris: el clítoris, órgano principal del placer femenino, se encuentra cubierto parcialmente por su capuchón. Por traumatismos postparto o constitución genética, este capuchón puede “sobre cubrir” excesivamente al clítoris, disminuyendo su área de exposición, lo que genera una pérdida de estimulación sexual. Mediante la técnica de descapuchamiento se deja al clítoris algo más expuesto, produciendo mayor placer durante su roce.
El tamaño de este órgano varía en cada mujer. Si ese capuchón recubre el clítoris más de lo normal, esa piel impide que haya roce y por ende, menos placer. Si se quita piel, el clítoris queda más expuesto y proyectado.

Por el contrario, a veces debe procederse a la Reducción de clítoris: el excesivo tamaño del clítoris (clitoromegalia) puede tener un origen congénito o estar asociado a alteraciones endócrinas. Luego de descartar la causa del trastorno, el objetivo es la corrección estética del mismo, buscando la normalidad en su estructura.
– Himenoplastía: mediante un procedimiento quirúrgico, se logra la plástica de los pilares del himen roto. Acá muchas mujeres se lo hacen como regalo de boda, otras mujeres lo solicitan por cuestiones culturales o de religión.
Es una cirugía pequeña, se toma los bordes del himen roto y se los afronta y queda un anillo de mucosa. Es la reconstitución plástica del anillo de mucosa, llamado himen, lo que permite la “revirginización”.
-Laser Resurfacing De Vulva Y Vagina: Así como la zona facial, la zona vulvar y vaginal sufre cambios con alteraciones en la coloración y en la calidad de la piel y mucosas de la zona. Utilizando el Resurfacing con Laser de CO2 se busca el rejuvenecimiento del área, así como un aumento de la producción de colágeno, ácido hialurónico y elastina de toda la zona tratada.
-Ampliación Del Punto G (Ampli-G ®): El Punto G es una zona anatómica que lleva la inicial del médico que la describió por primera vez, el Dr Ernst Grafenberg. A pesar de la controversia, existe evidencia científica publicada que demuestra su existencia. Ubicado en la pared anterior del tercio inferior de la vaginal (a unos 3 cm. de la uretra aproximadamente). Es un área sensible al tacto y al roce, que al ser estimulada puede producir una gran respuesta orgásmica. Mediante la utilización de sustancias de relleno (fillers), se busca la ampliación de su área, logrando una mayor superficie de estimulación. Por consiguiente brindando mayor placer durante la penetración para la paciente, así como para su pareja.

viernes, 17 de abril de 2015

UNA CONFERENCIA EXPONE LA COMPLICADA REALIDAD DE LA MUJER CENTROAMERICANA.


La Asamblea de Cooperación por la Paz ha impulsado una conferencia, impartida hoy por la salvadoreña Rina Abrego y la dominicana Cristiana Luis, para evidenciar la situación actual y real de la mujer en los países centroamericanos y en el Caribe.

Rina Abrego ha expuesto durante su intervención las labores que desempeña la organización Aproxal, de la que forma parte, una entidad que lucha por los derechos del ser humano en términos de salud, con especial énfasis en las que afectan a la mujer.

La cooperante ha destacado las acciones que desempeñan para recuperar la "libertad de decisión" en el tema del aborto, ya que el sistema judicial de El Salvador pena con hasta 40 años de cárcel la práctica abortiva, incluso cuando son involuntarios.

Para Abrego, esta situación podría revertirse con la aplicación de una política de "educación sexual" que en la actualidad no contempla su país.

Además, la salvadoreña ha resaltado las "actitudes machistas" que todavía se ven reflejadas en multitud de mujeres, para lo que es necesario un "proceso de deconstrucción" en el que cuesta "interiorizar conceptos" tras años "sometidas".

Por otra parte, Cristiana Luis, en representación del Movimiento de Mujeres Dominicanas (MUDHA), que lleva treinta años luchando por los derechos de las mujeres dominicanas y emigrantes de ascendencia Aitana, colectivo que representa la mayoría de la población del país.

Luis ha descrito la situación "discriminatoria" del estado dominicano, que sólo da un "30 por ciento" de oportunidades a la mujer, un porcentaje irreal, frente al 70% del hombre.

Para reflejar esta realidad, la cooperante ha explicado cómo en su país no se les permite a las mujeres ser presidenta de la República, incluso habiendo ganado las elecciones han tenido que renunciar a su puesto.

Este movimiento ha logrado modificar algunas leyes en relación a temas como el aborto, aunque la influencia de ciertas autoridades ha logrado impedir la aplicación de una política de educación sexual en las escuelas o algunos de los avances obtenidos durante la Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing, que no tienen aplicación práctica para la sociedad.

Abrego y Luis han pedido a los asistentes durante su exposición que difundan esta realidad, ya que desde España también es posible llevar a cabo acciones para ayudar a sus países de origen.

 Enlace a la fuente

jueves, 16 de abril de 2015

CÓMO TRATAR LA ADICCIÓN AL SEXO.


La adicción sexual es un grave problema psicológico que dificulta la vida diaria de la persona que la padece. La adicción al sexo o también llamado sexo compulsivo es un conjunto de conductas muy repetitivas cuyo objetivo es mantener constantemente relaciones sexuales y lo normal es que sea con diferentes personas. Lo que busca un adicto al sexo es la satisfacción de ese deseo sexual frecuente e incontrolable. Acá te contamos cómo tratar la adicción sexual.
El tratamiento de la adicción al sexo no es sencillo. El objetivo es procurar enseñar al paciente a controlar ese deseo y esa compulsión sexual que tanto dificulta sus relaciones personales.

Normalmente se trabaja con técnicas cognitivas-conductuales ya que han demostrado mayor eficacia. El método de trabajo consiste en una primera fase de evaluación del estado del paciente y después una vez conocido el caso concreto, se inicia un tratamiento basado en educación sexual, cambio de actitud sexual, control de emociones, relaciones interpersonales y posibles técnicas para controlar esos irrefrenables impulsos.

Se suelen combinar estrategias para controlar la reacción física de la emoción (como podrían ser técnicas de relajación) y también para el control cognitivo (técnicas para detectar el deseo antes de que surja).

Para seleccionar la estrategia más apropiada, se debe estudiar los rasgos del paciente, sus recursos, si ha recurrido a ayuda previamente, su historial médico, los factores que perpetúan el problema, etc.

Tanto la estrategia emocional como la conductual deben ir acompañadas de técnicas conductuales. Esta práctica ayudará al paciente a aprender nuevas formas de actuar y a suprimir las conductas actuales. Y lo que es aún más importante, enseña al adicto al sexo a saber enfrentarse al deseo de tener sexo sin dejarse llevar por su compulsión. Esta técnica se llama exposición programada con prevención de respuesta.

Esta técnica de prevención de respuesta programada, es muy empleada por los terapeutas. Así, el paciente se enfrenta a este tipo de situaciones sin que responda sexualmente.


Muchas veces este tipo de terapias deben ir acompañadas de fármacos que puede prescribir el especialista. Los más utilizados son los medicamentos antidepresivos, que son muy eficaces para tratar comportamientos compulsivos como la adicción sexual.
Enlace a la fuente.

miércoles, 15 de abril de 2015

EL FENÓMENO TRUVADA


El medicamento ha cambiado los hábitos sexuales en EEUU, Brasil y Sudáfrica • Expertos señalan que solo previene el contagio del VIH • El condón sigue siendo el método de protección y anticoncepción por excelencia.
El oficio le ha enseñado a Juan Carlos Vargas,  ginecólogo y jefe de investigación de Profamilia, que  ‘‘hay gente a la que le parece más fácil tomar una pastilla que usar un condón’’. El doctor en este caso no se refiere no a las píldoras anticonceptivas,  si no al medicamento llamado Truvada, que es noticia por el uso popularizado en Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica como método preventivo del contagio del VIH; a tal punto que ha generado expectativa sobre el futuro del condón  por todo lo que implica su uso.

‘‘En el acto sexual, disminuir el erotismo mientras el hombre se pone el condón’’, explica el ginecólogo Vargas como una de las razones por las que el medicamento se ha popularizado en países como Estados Unidos, mientras que en Colombia su uso está restringido al propósito primario, que es solo en el tratamiento del VIH positivo, y la adquisición del medicamento se da por prescripción médica de un infectólogo.

Truvada

El doctor Carlos Castañeda, vocero del comité de VIH de la Asociación Colombiana de Infectología, explica que Truvada es un medicamento antirretroviral compuesto por dos moléculas,  Tenofovir y Emtricitabina, que una vez en el cuerpo atacan el virus en su capacidad de replicarse, controlando el avance y deterioro del organismo infectado.

‘‘Hay muchos pacientes que toman Truvada en su esquema de tratamiento combinado. Pero el medicamento también se está utilizando con un concepto que se llama Profilaxis Pre exposición (PrEP, sigla en inglés)’’, explica Castañeda y agrega que a nivel individual PrEP sirve para que una persona que no tiene VIH, pero se expone a través de sus conductas sexuales evite el contagio por medio de la dosis diaria de  Truvada.

‘‘La probabilidad de evitar  adquirir la infección de VIH  puede llegar a un 90%’’, afirma el doctor Castaña.

La posibilidad de practicar sexo sin condón con bajas probabilidades de adquirir VIH es la novedad que ha impactado los habitos sexuales de los estadounidenses.

VIH En Colombia

Aunque en el país se autorizara el consumo de Truvada como método preventivo de VIH, los porcentajes de trasmisión del virus son considerables.  El país se sitúa en el tercer puesto de la región con mayores reportes de la epidemia, luego de Brasil y México.

Según el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), para el año 2013 se registraron 8.208 nuevos casos de VIH en Colombia.

Truvada vs condón

Los especialista coinciden en que las posibilidades del medicamento son limitadas y no reemplazan los beneficios en el uso del preservativo, así lo afirma el doctor Castañeda.

‘‘No aconsejamos a ninguna persona a dejar de usar condones debido al consumo de Truvada, la protección contra el VIH es  hasta de 90%, pero no  del 100%’’. Por otra parte el medicamento no previene el contagio de otras enfermedades de trasmisión sexual como Gonorrea, Clamidia o Hepatitis C y tampoco es un método anticonceptivo, es decir, no previene embarazos.

Para el ginecólogo Vargas la recomendación es no reemplazar los preservativos.

‘‘Aprenda a usar el condón para que no interrumpa su juego erótico. Si adicionalmente va a requerir medicamentos que se use de forma complementaria, pero no reemplace el condón’’.

En la Región Caribe

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), las cifras con respecto al uso del condón en la primera relación sexual es de menor índice en la Región Caribe con el 36,1%, mientras que en los  adolescentes de Bogotá es mayor, con un 56,9%. Otros datos de la entidad apuntan a que las adolescentes con menor educación usaron condón en la primera relación sexual solo en un 23,2%, mientras que las que tienen educación superior lo usaron en un 64,7%, es decir tres veces más.

martes, 14 de abril de 2015

Sexistencialismo


Presentaremos el libro Sexistencialismo, el próximo Jueves 30 de Abril, a las 19h, en nuestra sede.
Contaremos con la presencia de sus autores: Oiana Esparza y Ángel G. Caballero.


Afirman haber descubierto el secreto para mantener la pasión en la pareja. Tras una investigación
muy peculiar que duró dos años, han publicado una novela que desvela una pequeña parte de su íntima historia. 

Esta pareja jugó a un peligroso juego. Se inventaron una nueva identidad y han llevado una doble vida durante dos años. Conocieron nuevos amigos, iniciaron otros trabajos, cambiaron de casa, de ropa, de estilo de vida, querían probar a ser otras personas con el objetivo de volverse a encontrar como dos desconocidos para conocerse de nuevo. En este reencuentro se han “enamorado” de otra manera, o tal vez de nuevo.

Todo este juego ha sido parte de una investigación sobre el funcionamiento de la pasión. Dicen haber encontrado el antídoto a la pérdida de deseo que había comenzado a mellar su relación. Según ellos, reactivar la pasión es posible si estás dispuesto a echarle imaginación.

Parte de su historia ha quedado plasmada en Sexistencialismo, una novela que cuenta una historia real que rezuma la verdad que solo encierran los escritos que se escriben sin la intención de que sean leídos, como las cartas de amor que no se envían o los diarios que se guardan bajo llave. ¿Por qué? Porque no fue escrita para ser publicada, fue escrita para salvar una relación. 

Los autores firmaron la novela con los seudónimos Clara Blanco y Esteban Mancal por pudor ante la crudeza, desnudez y verdad de esta  historia que tiene algunas peculiaridades, como que es la primera novela erótica que se puede leer en pareja, lo que hace que su lectura se convierta en un juego estimulante para las parejas.
La obra no ha sido retocada lo más mínimo y conserva absolutamente todos los detalles de cómo sucedió esta historia real, tanto es así, que entre sus páginas aparecen los números de móvil personales de los dos personajes protagonistas. Cualquier lector puede llamar y hablar con los autores. 

Dicen algunos lectores que este libro, o salva tu matrimonio o termina de estropearlo.

lunes, 13 de abril de 2015

Píldoras de Sexualidad: Me Amo con Alegría


Ana Sierra quiere que nos queramos. Que nos riamos y seamos felices.
Para eso ha destilado unas píldoras maravillosas que nos ofrece en este Taller de Crecimiento Asertivo y Autoestima. Píldoras de juego, risas y humor que nos ayudarán mucho con su Fórmula del Bienestar.

El próximo Martes 28 de Abril, de 16:00 a 18h, en nuestra sede.
Reserva tu píldora contactando con nosotras; Fundación SEXPOL (915222510, info@sexpol.net)
Todo un bote de bienestar por 20€, 35€ si quieres uno para ti y otro para tu acompañante ;)


jueves, 9 de abril de 2015

El mayor sindicato de enseñanza del Reino Unido insta al gobierno a que acabe con la LGTBfobia en las escuelas.


El mayor sindicato de enseñanza del Reino Unido ha aprobado una resolución, en la que insta al gobierno que surja de las próximas elecciones a que haga obligatoria la enseñanza de la diversidad sexual en el sistema educativo británico. Asimismo, exigen que se aborde el problema de la homofobia, la bifobia y la transfobia en el medio escolar, para crear un clima en el que los estudiantes y profesores de cualquier orientación sexual o identidad de género disfruten de una experiencia educativa positiva.

El Reino Unido celebrará elecciones generales el próximo mes de mayo, de las que surgirá un nuevo gobierno. Con esa perspectiva a la vista, el Sindicato Nacional de Profesores (NUT en su siglas en inglés), el mayoritario en el sector de la enseñanza británica, celebró los pasados días su congreso, que finalizó el domingo 5 de abril con una resolución final de 133 páginas, en las que se detallan las exigencias y prioridades del sector de cara al futuro.

En el prolijo acuerdo se exigen medidas para que la enseñanza pública en el Reino Unido se adecúe a la diversidad existente tanto entre el personal educativo como entre los estudiantes, y que las relaciones entre personas del mismo sexo estén también presentes en las materias en que lo están las relaciones heterosexuales.

Según el acuerdo, “el Congreso estima que la escuela debe ser un lugar que permita que los estudiantes y el personal educativo estén libres de homofobia, bifobia y transfobia, para que disfruten de una experiencia educativa positiva. El Congreso exige al futuro gobierno que aborde la homofobia, bifobia y transfobia que persiste incrustada en la escuela y que cree un clima positivo de comprensión sobre la sexualidad y el género adaptado al siglo XXI. Esto debe incluir un compromiso de que sea más sencillo debatir ideas sobre sexualidad y género, para que estudiantes y profesores tengan más confianza para identificarse como LGBTI y trabajar en la escuela sin temer a los prejuicios”.

En la legislatura que ahora concluye, el Partido Laborista ha comunicado que introducirá leyes que harán obligatoria la educación sexual y de relaciones afectivas en la enseñanza pública, siguiendo la resolución del Comité de Educación del Parlamento. Tanto los Verdes como los miembros del Partido Liberal-Demócrata apoyaban también que se adoptasen medidas al respecto, pero ninguna ha prosperado debido a la oposición del Partido Conservador. Los mismos liberales culpaban a sus socios conservadores en el gobierno del bloqueo de cualquier iniciativa.

El Sindicato Nacional de Profesores ha visto en la secretaria de estado de Educación, Nicky Morgan, como el principal obstáculo para que se adoptasen medidas contra la LGTBfobia en las escuelas. Morgan fue una de las diputadas del Partido Conservador que votó en contra del matrimonio igualitario en Inglaterra en Gales, a pesar de ser una ley presentada por el gobierno del que forma parte.  Por ello, en el acuerdo sindical se insta al nuevo gobierno a que “nombre a un secretario de Educación que apoye los derechos LGTB y tenga una trayectoria positiva en el apoyo a las uniones civiles y el matrimonio igualitario”.

Christine Blower, secretaria general del Sindicato Nacional de Profesores, cree que se necesita “una política educativa que desarrolle un plan de estudios para niños y jóvenes que apoye los valores democráticos de una Gran Bretaña diversa, incluyendo la igualdad LGTB. Los futuros gobiernos deben hacer frente a la homofobia, bifobia y transfobia que persiste incrustada en algunas escuelas. Las lesbianas, gais, bisexuales y personas transexuales son parte de sus comunidades escolares locales como profesores, personal de apoyo, estudiantes, padres y directores”.

miércoles, 8 de abril de 2015

CUANDO EL SEXO DURA DEMASIADO.



Uno de los aspectos relativos al sexo que, generalmente, más se tarda en descubrir es el de la duración, porque ya sabemos que el cine y los vídeos –únicos canales de información disponibles para muchos– alargan y reducen la vida real a su antojo. Las breves y esporádicas clases de educación sexual que mi generación tuvo y que consistían en la proyección de diapositivas alegóricas –una espiga mecida por el viento que desprendía su semilla, o una pareja que caminaba de la mano hacia el ocaso–, no hacían nunca referencia al tiempo que duraba el asunto y, si algún compañero, en un arrebato de valentía, se atrevía a preguntarle al profesor al respecto, éste siempre contestaba con un vago: “depende de muchos factores. Ya hablaremos de ello más adelante”. Así que uno seguía con la duda, ¿sería cosa de horas, minutos, la noche entera? Lo que siempre intuíamos era que si la cosa pintaba tan bien, cuanto más durase mejor. Pasada ya la preadolescencia, incluso en la edad madura, muchos siguen pensando aún que el sexo escapa a esa regla universal que sentencia que la calidad y la cantidad nunca pueden ir unidas. Todavía hay tipos que, sin necesidad de estar frente a la barra de un bar, ni tomarse un sol y sombra, presumen de ser muy duraderos; aunque no faltan los que justifican una velocidad similar a la de la luz en base a lo excitados que estaban. Lo cual también parece ser motivo de orgullo. El ego masculino, que al contrario que el femenino, ha sido fabricado a prueba de bomba y sin obsolescencia programada.

Para acabar con el dilema de los tiempos del sexo, el año pasado un estudio sentó las bases científicas de lo que debía durar un buen revolcón. Los investigadores Eric Corty y Jenay Guardiani, de la Universidad Estatal de Pensilvania o Penn State, efectuaron una encuesta a 50 miembros de la Sociedad para la Terapia y la Investigación Sexual (SSTAR, según sus siglas en inglés), que incluía a psicólogos, médicos, trabajadores sociales, terapeutas matrimoniales y de familia y enfermeras que habían tratado a miles de pacientes durante varias décadas. El objetivo del estudio era clasificar el tiempo empleado por las parejas para sus relaciones sexuales, contando desde el momento de la penetración hasta la eyaculación, para así determinar la media de un coito y establecer diversas categorías. Los resultados sorprendieron a muchos porque llegaban a la conclusión de que el buen sexo debe durar entre 7 y 13 minutos –lo que la gran mayoría consideraba muy breve–. Un coito demasiado corto era el que cronometraba de 1 a 2 minutos; uno adecuado, entre 3 y 7, y uno demasiado largo tardaba entre 10 y 30 minutos.

A primera vista parece que la investigación estuviera hecha para consolar a los eyaculadores precoces, pero hay que tener en cuenta que contabilizaba solo el tiempo de la penetración, siempre que ésta sea continuada y constante, y que la sensación de lo que tardamos en la cama es siempre muy difusa y subjetiva. Esto se debe a la excitación y al hecho de que por relación sexual, generalmente entendemos algo más extenso que el coito y que abarca también los preliminares y juegos eróticos. Los propios autores del estudio se justificaban con declaraciones, que recogía EFE, de esta manera: “Con este estudio esperamos disipar dichas fantasías y alentar a hombres y mujeres con datos realistas sobre lo que es un acto sexual aceptable, evitando así que experimenten decepciones y disfunciones sexuales”, señalaba el autor principal, Eric Corty, profesor asociado de Psicología.

Una relación sexual excesivamente larga es como un vídeo porno malo, se convierte en algo mecánico, en una sesión de ejercicio físico en un gimnasio barato de barrio. Nadie puede mantener el nivel de excitación óptimo durante tanto tiempo, y es muy probable que algún miembro de la pareja, sino los dos, se empiecen a aburrir. Además, afecta también al grado de lubricación de la mujer, que empieza a ser incapaz de generar la humedad necesaria para un sexo placentero.

Uno de los causantes de que la cosa se prolongue más de lo deseado es la eyaculación retardada, un trastorno que crece más cada día, en palabras de Francisca Molero, sexóloga, ginecóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología. “Generalmente, las mujeres necesitan más tiempo para llegar al orgasmo que los hombres”, comenta esta experta, “pero últimamente empezamos a ver cada vez más casos en los que ellos tardan mucho en eyacular o no lo hacen. Aunque también puede ocurrir lo que se conoce como eyaculación retrógrada, cuando no sale fuera sino que se va a la vejiga, pero esto ocurre en personas operadas de cáncer de próstata. Claro que en este caso, el hombre y su pareja lo saben y lo viven con normalidad”.

Las causas de no poder acabar o emplear demasiado tiempo en hacerlo, pueden deberse a factores físicos, las más comunes, como apunta Molero, “son consecuencia de la toma de determinados antidepresivos, especialmente los inhibidores de la recaptación de serotonina; el consumo de alcohol o drogas; aunque también pueden haber detrás problemas de próstata, diabetes o infecciones urinarias. Cuando no hay ninguna de estas patologías, uno de los motivos más comunes es una determinada practica masturbatoria. Cuando estos casos empezaron a llegar a las consultas de sexología, hace unos años, los profesionales empezamos a observar que había un perfil muy claro en este tipo de paciente con eyaculación retardada: tenían cierta edad, no vivían en pareja –muchos se habían divorciado– pero tenían una relación, aunque no compartían casa con su actual pareja. Entraban dentro de la clasificación de personas con miedo al compromiso, pero luego se empezó a ver que este tipo de pacientes solían masturbarse en casa viendo vídeos porno. Es decir, empleaban siempre la misma estrategia a la hora de proporcionarse placer: unos estímulos muy fuertes, como son las imágenes pornográficas, y un ritmo más acelerado que el que suele haber en una situación de sexo compartido, por lo que a la hora de mantener relaciones con alguien tardaban más tiempo que en solitario”.

La idea equivocada de que los mejores en la cama son los que más duran entronca con otra fantasía, muy extendida, de que hay llegar al clímax a la vez. Lo que hace que muchos hombres retarden intencionadamente sus orgasmos para coincidir en el tiempo con los de su pareja. Un altruismo excesivo, que puede tener resultados no siempre deseados. “Estar excesivamente pendiente del otro durante una relación sexual, no es aconsejable”, comenta Molero, “un cierto egoísmo, entendiendo el término entre comillas, es sano porque además, controlar o estar pendiente del otro, en exceso, es contrario a la mecánica del orgasmo, que exige un dejarse llevar, una desconexión, un no control”.

Cuando el motivo de la eyaculación retardada no obedece a ninguna causa fisiológica, la única manera de volver a la normalidad es, según Francisca Molero, a base de “un proceso de desensibilización y descondicionamiento, que pasa por buscar nuevos estímulos y estrategias para la actividad sexual, para no repetir y crear una pauta única que limite las vías para llegar a la excitación”.

La pornografía tiene múltiples beneficios, pero como ocurre con el cine, debería ser más una forma de inspiración que un modelo a imitar fielmente; y las largas secuencias coitales no tendrían que hacernos pensar en términos de tiempo. “Muchos pacientes llegan a la consulta quejándose de eyaculación precoz, cuando en realidad su duración entra dentro de la media normal”, cuenta Molero. Como en cualquier ejercicio físico, cuanto más se entrena y más calentamiento se hace, antes de cada sesión, mejor resultados se obtienen. Algunos/a logran escapar a la formula de “lo bueno y breve dos veces bueno”, pero son pocos. Si tiene la suerte de encuentrarse con alguno de estos raros especímenes, mi consejo es que no lo pierda de vista.